ANTECEDENTES.
“Pocos se atreven a cuestionar el lugar que ocupa la
vida familiar como realidad relacional fundamental e insustituible para el
desarrollo integral de las personas y la integración social de estas, es en ella donde se aprenden a enfrentar y
resolver conflictos” (Gubbins 2004:191) Los hijos e
hijas, continúa Gubbins, es en la familia donde primero tienen acceso a la
formación y a la socialización, la transmisión de valores, las relaciones
afectivas, la comunicación, el comportamiento social, todos estos son factores
que forjan su organización interna y la calidad de las relaciones en su
interior. También afirma que la familia no tan sólo es un núcleo de
subsistencia y de reproducción sino también de afecto, de comunicación, de
intercambio sexual, de vida en comunidad.
El crecer en familia “supone el establecimiento de un compromiso de
relaciones íntimas y privilegiadas, con al menos otra persona” (Gubbins
2004:192).
ESTADO ACTUAL.
Existen
factores que influyen en los
comportamientos de niños, niñas y
adolescente, que suelen estar
presentes en el desarrollo temprano de personalidades antisociales, algunos son intrínsecos a los
niño/ jóvenes; otros pertenecen
al contexto psicosocial inmediato.
La gran cantidad de factores que se han
descubiertos, hacen muy difícil a acomodarlos
dentro de un modelo coherente que
nos permita explicar las conductas
antisocial y agresivas en niños, niñas y
adolescentes.
En la investigación,
Revisión a las correlaciones entre estilos parentales y pautas de
crianza aplicadas a niños de 8 a 12 años de estratos bajos. Cataño Correa, Anyela
Fernanda. (2013).
Según el libro Enfoques de Terapia Familiar
Sistémica (Ochoa I. , 2004) la familia se compone de un conjunto de
personas relacionadas entre sí formando una unidad frente al medio externo,
considera que en ella se da un intercambio de comunicaciones, afecto y apoyo;
considera además que la conducta del sistema familiar no puede entenderse como
la suma de las conductas de sus miembros, trata de algo cualitativamente
distinto, que influye en las relaciones existentes entre ellos, lo cual postula
que ni las personas ni sus problemas existen en el vacío, sino que ambos están
íntimamente ligados a sistemas recíprocos más amplios, de los cuales el
principal es la familia. Se encuentra además una frase muy importante que hace
referencia a que la familia constituye cada vez más un elemento central en el
tratamiento de muchas psicopatologías que presentan sus miembros.
Dinámica en las pautas y prácticas de crianza de una
familia monoparental del barrio Charco Azul, en la ciudad de Cali. Según
Rodríguez (2007) la familia es el primer contexto para la transmisión
de las normas, valores y modelos de comportamiento, es la familia la que
socializa al niño permitiéndole interiorizar los elementos básicos de la
cultura y desarrollar las bases de su personalidad; cada familia asume las
pautas de crianza dependiendo de sus características, dinámica y factores
contextuales, así como los recursos y apoyos, entre otros.
La familia debe considerar los cambios en la
estructura y dinámica familiar que pueda alterar las pautas de crianza
(valores, normas, comunicación, solución de problemas y regulación emocional,
entre otros) para evitar generar inconsistencias y conflictos durante la
infancia o para generar estrategias de afrontamiento y de resolución de
problemas que faciliten el desarrollo adecuado durante la infancia. Actores contextuales, así como los recursos y
apoyos, entre otros.
Estrategia psicosocial para fortalecimiento de
autoestima, manejo adecuado de tiempo libre y pautas de crianza para los niños
y niñas en condición de vulnerabilidad del municipio de Yopal.
Con respecto a la autoestima Alonso & Roman (2005) estudiaron la relación de diferentes
estilos parentales y la autoestima en familias con hijos de tres a cinco años,
encontrando que a mayor grado de autoestima en los niños corresponde un mayor
grado de autoestima valorado por los padres. Los padres utilizan diferentes
estrategias educativas en función del tipo de conflicto y de la situación en la
que se encuentren sus hijos, de esta forma, son más estrictos en las
transgresiones de normas y mucho más permisivos y tolerantes en los conflictos
internos y externos.